A quien más recuerdo decir la siguiente idea relativa al matrimonio fue a una persona que consideré un amigo, y que es hermano de quien es hasta hoy otro amigo, gran amigo mejor dicho:
"Pues si es mi vieja wey, y si la amo, lo menos que puedo hacer es complacerla, si quiere casarse por la iglesia, ¡ps me caso chingao!... Yo no creo en eso, y es una mamada, pero ps si eso la hace feliz, es una manera de demostrarle cuánto la amo".
La he oído una veintena de veces, siempre en varones, en parafrasaeo que guarda la misma idea. Y cada uno que me lo dice, me hace ver como un tipo irracional, obsesionado, extremista, radical y hasta que realmente no amo a esa persona, de lo contrario ni repararía en demostrar mi amor complaciendo esa solicitud.
Ok very well, suma contra todas las pilas de agua bendita y abnegados que me rodean:
1) Debe ser diáfano que hago referencia al matrimonio religioso.
Intrínsecamente:
2) Toda mujer que anhele desposarse religiosamente, debe percatarse del primer gran avionazo que le espera por parte de su novio. Si el matrimonio-religioso para el varón es una jalada, en contraste para la novia que tiene trascendencia sagrada, debe considerar la dama que en su futuro tendrá mucho más avionazos de los cuales deberá enmudecer, pues al permitirse casarse sin la convicción del marido, pierde todo derecho de reclamo posterior.
Si el matrimonio comenzó sin convicción mutua, no debe sorprenderla la falta de convicción del marido por conservar o luchar por la solidez del matrominio.





