jueves, 13 de junio de 2013

Torre y alfil en el ajedrez judeocristiano


He llegado a imaginar después de muchos años, que el judeocristiano es incapaz de oír, percibir o entender ciertas cosas que merman o pueden afectar su creencia. Como una persona muy drogada que oye como un eco muy a lo lejos cuando le hablan y no es capaz de concentrarse. O como cuando uno lee con mucho sueño, o con astigmatismo o hasta estrabismo; así también imagino al creyente, que de inmediato genera un mecanismo de defensa que le causa sueño, astigmatismo, estrabismo, dislexia, y es incapaz de ver algo que dañe su doctrina. 

Así será en los próximos párrafos y que ha ocurrido en todos estos siglos. Lo que diga será olvidado en segundos, o simplemente borrado de su memoria. Es tan carajo romper una estructura mental que literalmente se requiere un milagro, algo que ni por asomo logrará esta reflexión. 

Hay dos personajes que el cristiano es incapaz de valorar, de ver, a pesar que son de las piezas más fundamentales en el judeocristianismo. Sin ellos, el cristianismo simplemente no sería lo que es. Sin ellos, quizá el cristianismo estaría apenas en su Edad Media. Lo malo, es que uno ni fue cristiano, y el otro fue un hereje. Es allí lo interesante, cómo dos personas que no fueron judíos, discípulos directos, mártires, santos, profetas o grandes filósofos, fueron dos importantes pilares que sostienen a toda la Iglesia. La Iglesia, el judeocristianismo tiene una deuda impagable con ellos.



PONCIO PILATO

Sin este señor, simplemente Jesucristo sería un mito. El cristianismo estaría fundado en un mito insostenible. Es una de la pruebas cardinales para demostrar la existencia histórica de Jesucristo. Y es por eso que comprobar que existió es fundamental para sostener el Credo, la profesión de fe.

Por Lógica formal, su existencia no implica la existencia de Jesús, pero es prueba para ello.

Qué tan importante puede ser este hombre que hasta aparece en el Credo. Un pagano, un romano politeísta que parece ser jamás se convirtió al cristianismo, ni por que según su esposa sí lo hizo.

Un pagano ocupa junto con María, ser las únicas personas en el Credo cristiano. El cristiano está obligado a profesar fe en Poncio Pilato, pues es la referencia que sustenta sus más sagradas creencias, la muerte expiatoria y resurrección de Jesús de Nazaret. 

Es tan importante que desde los comienzos del cristianismo, fue fundamento para la fe. Increíble cómo un pagano politeísta puede ser indispensable para la fe.

Es a través de monedas y una estela que se ha comprobado su existencia histórica en Judea. Tácito lo refiere a la muerte de Jesús. Y los evangelios lo pintan como un hombre serio y honesto, dubitativo y hasta ocultamente fiel de los misterios de Eleusis (evangelio según Juan). Otros autores lo pintan más romano, es decir, un noble sanguinario.

Dentro de la literatura apócrifa, hay mucho sobre Pilato, en epístolas y en Hechos apócrifos se hace mucho incapié a su persona. Lo que demuestra su importancia primigenia.

Para honrarlo deberían levantarle una estatua, rendirle homenaje, construirle una capilla; es un seudoapóstol que sin sus obras el cristianismo simplemente, o se habría extinto rápidamente, o sería un mito insustentable.


MARCIÓN de Sínope

Este tipo es poco conocido, fue un griego que vivió en la primera mitad del siglo II y fue un cristiano muy frenético. Influenciado por la filosofía griega y el gnosticismo, propaga un cristianismo con tendencias gnósticas; origina una teología dualista al estilo mazdeísta y que preconiza el maniqueísmo.

Se conserva poco de su elaborada e ingeniosa teología, pero desde la perspectiva de su servidor, es muy sugestiva y guarda una lógica intrínseca loable. No hablaré sobre ella, pero es muy muy recomendable.

Lo trascendente de Marción y que es el motivo de evocarlo, es que es indirectamente la causa más importante del Canon bíblico. Marción generó (con lógica difusa pero sugestiva) cierto antisemitismo teológico e histórico, que abolió el AT y todo aquello con tendencia judaizante de la hasta entonces literatura cristiana (parte de ella hoy llamada "Nuevo Testamento"). Marción diseñó un Canon bíblico como no se tenía (o al menos no se conoce), que de forma indirecta obligó a la iglesia oficial a ir reconociendo el conjunto de libros verdaderamente inspirados entre toda la literatura generada en los primeros siglos.

Solo admitió las cartas paulinas y la literatura lucana, quitando creo, de esta última, lo que corresponde a los 2 primeros capítulos del evangelio, que tienen acento judío.

Así, el hereje "gnóstico" Marción pasó a ser el primer biblista cristiano de la Historia. Sin él, sin su idea, sin su trabajo biblista, el Canon o hubiera sido diferente, o se habría retrasado otros siglos más. Es por ello que, al reconocer el adepto que su Biblia, que su Canon fue reconocido gradualmente por inspiración divina, Marción fue un instrumento fundamental para ese efecto. Un griego hereje y "antisemita", es pues, la primera pieza del Canon judeocristiano. Otro personaje que ni siendo mártir, santo o discípulo directo, se convirtió en uno de los pilares de Iglesia no reconocido, escondido en las catacumbas que están de bajo de la Iglesia.

Ídem con Pilato, deberían homenajearlo, levantarle una estatua, dedicarle una capillita, hacerle un espacio en la dulía, pues sin él, el cristianismo tampoco habría sido lo que es.

Pagano, hereje, apóstata, gentil, W.  

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