martes, 6 de marzo de 2012

Magia


Beto el Boticario, magazo!!

Hace un poco más de dos mil años, cuando los árboles cantaban por las mañanas frente al Sol, había una comarca de enanos donde reinaba la felicidad y la paz. Trabajaban duro labrando la tierra, criando ganado, recolectando frutas del bosque. Ejercían la magia y otras artes poderosas que lograban mantener el equilibrio social y natural. Las hadas, los duendes, los hobbits, los árboles, los ríos, las ninfas; todos los seres elementales disfrutaban esa era de paz y felicidad junto con los enanos. Los hombres y los elfos también gozaban de esa armonía universal que beneficiaba a todos por igual.

Así transcurrieron mil años cuando apareció una bruja escarlata en el sur del mundo, criada por hienas y buitres, la maldad creció en su corazón, sintiéndose discriminada, rechazada por su condición, buscó venganza.

Comenzaron cincuenta y cinco años en que el cielo ensombreció en un color carmesí... el espíritu del mundo sangraba. Las nubes rojas, el agua roja, el aliento rojo... 

Fue gracias a la astucia de los hombres búho que todos los seres unidos derrotaron las fuerzas escarlatas de la bruja. 

Todo regresó a la normalidad, todo en armonía. 

Y así pasaron otros mil años, y las comarcas continuaban con esa paz y felicidad que solo la magia puede lograr. Los enanos, las hadas, duendes, elfos... la flora y la fauna, convivían en un equilibrio como desde hace miles de años... 

Fin 

Moraleja # 1. No es difícil escribir novelitas de ficción dedicándole tiempo, el Hombre es un cuentacuentos por naturaleza, la mendacidad y promesas falsas, son lo suyo. 

Moraleja # 2. El precio de la magia es la "involución", o sea su progreso es estacionario, o sea no varía en el tiempo, o sea no hay avances científicos, tecnológicos ni filosóficos. Desde una pose negativa, no se puede esperar mucho de una mentalidad estacionaria, involutiva, que es de todos aquellos que sueñan con esas realidades mágicas. Pero desde una pose positiva, es un estado ideal paradisíaco, en que se paga mediante el sacrificio creativo y heurístico, una paz y tranquilidad social, natural, individual. 

Pero le pese a quien le pese, el espíritu humano es inquieto, no puede estar estacionario, mucho menos estático. Ese espíritu creativo revuelca de una lado para otro dentro de él hasta escapar, o por lo menos dar un respiro manifestando su existencia. De otra forma no tendría sentido la tecnología evidente en esas novelas que contrastan con las artes mágicas reductoras del trabajo. 

Más aún, la realidad nos enseña que la ciencia-tecnología domina y supera la magia como herramienta humana. Los mundos mágicos usan tecnología, primitiva pero al cabo tecnología de artesanos, técnicos o ingenieros; como una comunidad amish o menonita, pero sin magia, aunque irónicamente crean en milagros. 😒  Construyen casas, crían ganado, siembran, pescan, navegan, confeccionan su vestimenta, etc. No con magia, con técnica de origen creativo y racional.

No voy a negar la existencia de la magia (milagros, maldiciones, fenómenos paranormales, hechizos),  pues no sobra creer en ello como un premio por esfuerzo, esfuerzo basado en Ciencia, claro. Y peor tantito, a mi también me gustan esos mundo mágicos, para escapar de esta realidad tan pinche. 

La mente mágica es una mente webona y facilota, se ahorra la invención, las matemáticas, la observación, la experimentación, todo lo quiere con un conjuro, un hechizo, un milagro, un rezo, y a la vez usa la tecnología y ciencia de forma descarada: teléfonos, internet, televisores, medicina, aviones, autobuses, ropa, alimentos, edificios, etc.     

Es bueno tener ilusiones y morir por ellas, ¡NO! ¡Claro que no! Es mejor tener metas, sufrir, llorar y hasta morir lográndolas.

Que no se olvide, rezando no se llegó a la Luna.

Muy buen día, mejor sexo y que todo sea para bien. W

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